David del Río. Biarritz (Francia)
Biarritz, 30 de septiembre (IBERCINE).- El Golpe de Estado en Chile de 1973 ha generado una riquísima, interesante y variada producción audiovisual tanto de ficción como a nivel documental.
Por sorprendente que pueda parecer, 53 años más tarde, el golpe liderado por Augusto Pinochet todavía inspira historias inéditas.
La más reciente y brillante es “Hangar rojo”, una película que pone el foco en los militares chilenos que no se sumaron a la sublevación militar.
En concreto, en el capitán Jorge Silva, un oficial de la Fuerza Aérea chilena que decidió mantenerse fiel al orden del régimen constitucional del presidente Salvador Allende y a sus propios valores militares y humanos.
Por su historia, su fotografía, su guion y la impactante interpretación de su protagonista, Nicolás Zárate, el filme, que esta semana se estrena en Chile y en Argentina, es una de las películas latinoamericanas del año.
La película, que lleva ya una veintena de premios en festivales internacionales representará a Chile en los Premios Goya.
Está inspirada en la novela “Disparen a la bandada”, del escritor chileno Fernando Villagrán, uno de los estudiantes que estuvo detenido en el escenario principal de la película, un hangar de la Fuerza Aérea chilena, tras estallar el golpe de Estado el 11 de septiembre de 1973.
El enclave militar estaba dirigido por Jorge Silva, un héroe de la aviación chilena que protagoniza la cinta, coproducción de Chile, Argentina e Italia y que fue estrenada en la pasada Berlinale.
“Me conmovió la historia de Jorge Silva, porque no era un militante, sino una persona fiel a su institución y a los valores de su institución, que era la Fuerza Aérea. La Constitución chilena decía que tienes que proteger a tu presidente y al pueblo electo democráticamente. Solo unos pocos creían eso y fueron callados, torturados, algunos asesinados” explica a IBERCINE el director de “Hangar rojo”, Juan Pablo Sallato, en Biarritz, Francia, en donde la película compite esta semana en la sección oficial de la 35 edición del prestigioso festival del puerto vascofrancés.
“Es una historia oculta, obviamente, que sacó la luz Fernando Villagran, que tuvo una relación muy cercana con Jorge Silva. Creo que es un punto de vista inédito y necesario” añadió Sallato sobre el filme.
El director trabajó con ambos, el escritor y el ex oficial chileno protagonista, quien falleció en Londres en 2024.
“Se trataba de ir buscando más grises en esto, para ir entendiéndonos como condición humana, más allá del hecho histórico en Chile, porque la película ha resonado en muchos territorios también, y es importante saber, o entender, o pensar que las órdenes tienen un límite” explicó Juan Pablo Sallato.

Permiso denegado para el rodaje en Chile
La película fue rodada en Mendoza, Argentina, porque el ejército chileno no autorizó a la producción a que se filmara en el hangar real en el que sucedieron los hechos.
“A nosotros no nos prestó la fuerza aérea la única base de los setenta, que es la base aérea real, no nos dejaron filmar ahí. Por eso nos tuvimos que ir a grabar a Mendoza” apuntó Sallato.
“Frustra mucho porque finalmente la institución y el ejército sigue teniendo un poder, siguen viviendo en paralelo a la sociedad civil, siguen teniendo otros derechos. Creo que nuevas generaciones de esas instituciones tienen el deber de cortar este pacto de silencio que tanto daño le ha hecho al país y dar un paso adelante y tener la valentía de hacerlo. Creo que ya es tiempo” subrayó el cineasta.
Sobre el estreno en Chile, el director expresó su esperanza de que la cinta genere debate en Chile.
“Se estrena ahora en Chile el jueves, en Argentina también. Tenemos mucha ilusión de que se genere, ojalá, debate (…) Y quizás conmover o mover, con eso ya sería un regalo” estimó el director chileno.
“Lo hemos dicho muchas veces, nos encantaría que vayan no solo nuestros amigos a verla, sino gente de quizás de otro bando, la gente que aprieta el gatillo” añadió.
“Lamentablemente es un momento que la película resuena con más fuerza porque el gobierno chileno está sumándose al escudo de las Américas, que viene a ser una especie de nueva doctrina de Monroe, que es justamente lo que terminó produciendo todas estas barbaries y muchas cosas más, pero sí, yo espero que genere debate, conversación, pensamiento” concluyó.





