Madrid, 24 de octubre (Ibercine).- Con la cineasta española Isabel Coixet como gran protagonista, hoy fue inaugurada la 65 edición de la Semana Internacional de cine de Valladolid marcada en su inicio por el toque de queda nocturno decretado en las últimas horas en la ciudad castellano-leonesa a las 22 horas, que obligó a adelantar en una hora y media el programa inaugural.

El certamen fílmico comenzó la atípica edición que se celebra con un aforo reducido al treinta por ciento con el estreno fuera de concurso de “Nieva en Benidorm”, la nueva película de Isabel Coixet, quien recibió además en la gala inaugural la Espiga de honor del festival por toda su trayectoria.

“Si no estrenamos películas, la gente acabará por no ir al cine” comentó la cineasta al recibir el trofeo lamentando las “dificultades” por las que atraviesa el sector y los festivales debido a la pandemia.

En la gala, celebrada en el Teatro Calderón con la presencia del ministro español de Cultura, José Manuel Rodríguez Uribes, y destacados actores españoles, también intervino el productor Agustín Almodóvar, quien consideró que ir hoy en día al cine “más que nunca es un acto de libertad”.

El evento, que se celebra en formato presencial pero también online, fue presentado por el actor y humorista Alex O’Doherty, con el también actor Javier Gutiérrez como padrino y la presencia de Emma Suárez entre otros intérpretes.

Desde hoy y hasta el próximo 31 de octubre un total de 147 películas, de las cuales 97 son largometrajes y 50 cortometrajes, se presentarán en el festival que cuenta con cuatro secciones competitivas.

El certamen celebrará además dos clases magistrales y dos mesas redondas y entrega un total de seis Espigas de Honor, entre otras a los directores Gracia Querejeta y Julio Medem y a los intérpretes Javier Cámara y María Galiana.

El festival acogerá asimismo la cuarta edición del Foro de Mujeres Cineastas, que este año abordará “El reto de la enseñanza del cine” y el cuarto Encuentro de la Distribución, que se centrará en el futuro de los festivales de cine y la distribución de cine de autor en España.

Todo ello como un acto de “resistencia” según su director, Javier Angulo, que comentó en las vísperas de la inauguración que a lo largo de sus 65 años de historia, la Seminci “ha vivido cambios de regímenes, crisis políticas y sociales, y ahora queremos que supere los efectos de la covid-19”.