David del Río

13 de octubre (Ibercine).- Tras estrenar en competición en el pasado Festival de San Sebastián su tercera película “Courtroom 3H”, el director español Antonio Méndez Esparza está preparando una nueva película basada en una novela del escritor Juan José Millás, que representaría el primer largometraje que rueda en España, anunció el realizador en entrevista con Ibercine.

“Estamos tratando de sacar adelante una película de una novela maravillosa de Juan José Millás que se titula “Que nadie duerma”, un poco también para poder reencontrarme y hacer una película en España que no he hecho nunca” explicó el director, quien se encuentra afincando en Estados Unidos, en donde rodó su última película, sobre un juzgado de menores.

Méndez Esparza adelantó que la película sobre la novela de Juan José Millás se rodaría en Madrid, el año próximo, si fuera posible.

“Estamos tratando de financiarla. Estamos muy ilusionados. Ojalá el año que viene pudiéramos filmar” indicó Méndez Esparza.

El director destacó que el libro de Millás en el que se basa su nueva película es una “novela maravillosa sobre una mujer. Se lee muy rápido y muy bien. Tiene diálogos fantásticos”.

Para el director, rodar en su país, es una novedad, algo ajeno, “como rodar en Hollywood”, porque hace años que no vive en España, por lo que contar con una novela para el guión de su cuarto largometraje será el engranaje ideal para hacerlo con verosimilitud.

“Es verdad que para mí escribir algo que suceda en España no me sale. Me es muy difícil porque no tengo el contexto. Sin embargo, una novela, pensé que era el vínculo perfecto para que me dieran el contexto, para tener el esqueleto, y luego armar el resto del cuerpo” añadió Méndez Esparza sobre la novela de Millás.

El director, nacido en Madrid en 1976, y que solo ha filmado en México y en los Estados Unidos, afirmó que no obstante seguirá rodando en el país en el que reside como “Courtroom 3H”, cinta que rodó en Tallahassee, en el Estado de Florida, donde vive.

“Yo vivo allí pues que me siguen interesando historias de Estados Unidos, que me son además más cercanas. Aquí en España es como filmar algo en Hollywood. En mi casa lo veo como más fácil (…) Estoy un poco desubicado de la realidad española”, comentó.

Sobre su actual película, “Courtroom 3H”, que intercala en formato documental escenas de juicios reales de un juzgado de menores en Estados Unidos, explicó que intentó hacer “una radiografía de Estados Unidos” filmando la aplicación de justicia en temas familiares muy sensibles.

“La existencia de una Corte dedicada a eso me pareció algo inaudito, me sorprendió. Todo ello me lleva a abrazar a esta Corte como una radiografía del país y a la vez de los padres y del sistema judicial que quise explorar (…) Es una Corte que intenta construir un tejido que proteja a estas familias tan desprotegidas” comentó el director, que presenta una visión benévola de esa parte del sistema judicial estadounidense.

La película está rodada en el Tribunal de Familia Unificado de Tallahasee (Florida) un juzgado único en los Estados Unidos, especializado en casos en los que hay menores implicados y que se encarga de asuntos relativos a padres e hijos.

Las familias entran en el tribunal cuando han sido acusadas de abuso, abandono o negligencia con los menores. El objetivo del juzgado es reunificar a las familias lo antes posible y del modo más seguro.

Escena de “Courtroom 3H”

Sobre las dificultades y permisos para rodar la cinta, cuyos protagonistas dan testimonios de sus casos reales, la mayoría en inglés y una pequeña parte en español, Méndez Esparza explicó que se acogió a la primera enmienda americana que recoge el derecho a la libertad de prensa y permite filmar los juicios.

Una parte de las imágenes de la película, de 115 minutos de duración, tuvo que ser autorizada por motivos “de interés general” el juez encargado de las vistas, que eran “secretas”, agregó el director.

Méndez Esparza agradeció al Festival de San Sebastián haber seleccionado su película para la competición por la Concha de Oro a la mejor película de su 68 edición, que se celebró a finales del mes pasado.

“Es casi un milagro porque es una película pequeña, distinta. El festival le ha dado una visibilidad inmensa a la película. Fue una decisión de mucho riesgo” concluyó.