David del Río. Morelia (México)

27 de octubre (Ibercine).- En el estreno en México de “Pinocho”, la última película de animación de Guillermo del Toro, el gran cineasta mexicano defendió al cine de animación como un “género” artístico, de mensaje, cinematográfico y no hecho exclusivamente para niños.

“La animación es arte, es cine y no es un género hecho para niños, sino un género, un medio que nos va a permitir hablar de cosas profundas, dolorosas, hermosas, de manera más adulta” declaró Del Toro en un videomensaje enviado al festival, al que no pudo asistir según explicó “por motivos personales de causa mayor”.

El oscarizado director originario de Guadalajara, México, recalcó que con Pinocho, su película producida por Netflix que se estrenará a finales de este año, buscó demostrar “que la animación es arte”.

“Nos tardamos 14 o 15 años en hacerla, la mitad de mi carrera, porque se quiso hacer demostrando que la animación es arte” declaró el director sobre la película que se filmó en mil días con 65 unidades de trabajo según precisó.

La cinta emocionó profundamente al numeroso público que llenó el Teatro Matamoros de Morelia, centro de México, para asistir a la proyección de gala a la que acudió un grupo de animadores del “Taller del chucho” de la ciudad mexicana de Guadalajara, “a los que se debe una parte importante de la película”, subrayó Guillermo del Toro.

El director mexicano afincado en los Estados Unidos destacó que su versión del cuento infantil “Pinocho” “es una película que busca “animar los muñecos de manera diferente”.

“No es una película que trata de hacerse ligera o simpática. Tiene humor, tiene tristeza, tiene momentos de lágrimas, tiene momentos de acción”, resaltó.

La película no sigue fielmente al cuento. Del Toro reinventa el cuento clásico de Carlo Collodi sobre una marioneta de madera que mágicamente cobra vida para reparar el corazón de un afligido carpintero llamado Geppetto. En la versión del director mexicano trasciende entre sus mensajes uno en contra del fascismo.

Del Toro destacó el papel de los animadores del filme para obtener la alta calidad de los movimientos de los personajes de la película, realizada mediante la técnica del stop-motion.

Los verdaderos actores son los animadores. Tenemos un elenco de todo el mundo. Animadores de Brasil, animadores de Europa del Este, animadores americanos y un buen porcentaje de ellos animadores mexicanos”, resaltó el cineasta.

La película fue presentada por la directora del Festival Internacional de cine de Morelia (FICM) Daniela Michel, quien precisó que del Toro se la dedicó a su madre, recientemente fallecida.

“Tenemos el enorme privilegio, el gran tesoro que nos ha brindado Guillermo del Toro, con otra obra maestra de su filmografía”, dijo Daniela Michel entre ovaciones del público que asistió al Teatro Matamoros.

“Es una película triste, pero también de una dulzura, de una belleza, como todo lo que hace el gran, enorme, maravilloso, Guillermo del Toro”. “Prepáranse para llorar”, le dijo Daniela Michel al público.

Del Toro calificó de su lado al festival al Festival de Morelia como “un tesoro de México”.