David del Río. Cannes

7 de julio (Ibercine).- Tras una cosecha de premios en 2019 sin precedentes, en el último Festival de Cannes presencial hasta el inaugurado ayer, el cine latinoamericano participa en la 74 edición de este año con una presencia más moderada, de una docena de filmes de seis países, Argentina, Brasil, Colombia, Costa Rica, México y Uruguay y con varias coproducciones en competencia por la Palma de Oro.

Cannes 2019 fue una edición gloriosa para el cine de la región. El presidente del Jurado fue el mexicano Alejandro González-Iñárritu, y varias películas latinoamericanas conquistaron la Cámara de Oro (“Nuestras madres”, de César Díaz) el premio del Jurado (Bacurau) y hasta el Premio a mejor documental que ganó Patricio Guzmán por “La cordillera de los sueños”.

Este año el panorama no es tan alentador como hace dos años pero tampoco desmerece. Se echa de menos no obstante un “buque insignia” en la competencia por la Palma de Oro.

Colombia y México tienen películas en la sección oficial por el máximo trofeo pero son coproducciones, ninguna está dirigida por un cineasta latinoamericano y algunas tienen apenas “vínculos” visibles con la veintena de países de la región.

“Memoria”, que está rodada en Colombia y cuenta con actores colombianos y mexicanos, el colombiano Juan Pablo Urrego y el mexicano Daniel Giménez-Cacho, es tal vez la más “latinoamericana” de todas pese a contar con un director tailandés, Apichatpong Weerasethakul, y el papel protagonista de Tilda Swinton.

Mención especial merece la productora Piano (México) que aspira a conquistar la Palma de Oro con tres coproducciones mexicanas con numerosos países: “Annette” del francés Leos Carax, la ya citada “Memoria” del tailandés Apichatpong Weerasethakul, y “Bergman Island” de la francesa Mia Hansen-Løve.

Brasil cuenta un miembro del jurado de la sección oficial que preside Spike Lee, el director brasileño Kleber Mendonça Filho.

En la sección Una cierta mirada (Un certain regard) la segunda en importancia del festival, destaca la participación competitiva del cine mexicano con “Noche de fuego” (México) el primer largometraje de ficción de la directora mexicano-salvadoreña Tatiana Huezo, y de la “La Civil”, una coproducción de México, Rumanía y Bélgica dirigida por Teodora Ana Mihai.

En esa sección el director argentino Daniel Burman es miembro del jurado.

Y en la sección de cortometrajes, dos cortos brasileños fueron seleccionados en competencia por la Palma de oro.

Pero donde más presencia latinoamericana hay es en La 53 edición de la Quincena de realizadores, la prestigiosa sección paralela en la que se exhibirán largos de Costa Rica, Uruguay y Brasil y un cortometraje argentino.

En la Semana de la Crítica, la sección de los nuevos talentos, compite la película colombiana “Amparo”, de Simón Mesa.

Y en la Cinefondation, la sección de las escuelas de cine, fue seleccionado un cortometraje argentino, Billy Boy, de Sacha Amaral, de la Universidad Nacional de las Artes.